Sacramental

Título Completo: 
Antigua e Ilustre Archicofradía Sacramental de la Parroquia de San Ildefonso, Jaén

Año de Fundación: 
1523

Sede canónica: 
Basílica de San Ildefonso

Imágenes Titulares:
La Cofradía da culto al Santísimo Sacramento

Breve Historia: 
A partir del siglo XVI comienza a instaurarse en todas la parroquias cofradías cuyo finalidad esencial era dar culto al Santísimo Sacramento. En Jaén todas las parroquias contaron con una cofradía Sacramental, pero a lo largo de la historia estas fueron extinguiéndose, siendo de estas, la de la parroquia de San Ildefonso, la única que mantiene su actividad.

Sus Estatutos, que constan de un preámbulo y cuarenta y un capítulos, se acabaron de redactar el 4 de octubre de 1523, y fueron aprobados el día 1 de noviembre de ese mismo año por el entonces obispo de la Diócesis D. Esteban Gabriel Merino. En la actualidad la Cofradía se rige por los Estatutos aprobados en diciembre de 1995, siendo Prioste de la misma D. Juan Carlos Escobedo Molinos.

El primer gobierno de la Cofradía estuvo compuesto por Antón Cárdenas, como Prioste, Antón López Covillo, como Secretario y Alonso Gómez Colmenero y Francisco López Montoro como Alcaldes.

En sus inicios la Cofradía no podía sobrepasar el número de cuarenta cofrades, teniendo el resto la condición de supernumerarios (es lo que hoy vendría a ser cofrades de pleno derecho y aspirantes), hasta que se produjera alguna vacante. Además para ser cofrade era preciso estar avecindado en la feligresía de San Ildefonso, teniendo como deber acudir al templo para acompañar al Santísimo Sacramento siempre que fueron convocados por el sonido de las campanas. Otra de sus obligaciones era hacer vela de media hora ante el Santísimo, según turno dispuesto por el Prioste; asistir el Jueves  y Viernes Santo a los Oficios, haciendo media hora de oración ante el Monumento, asistir corporativamente a la procesión del Corpus Cristi y acompañar en la procesión de los impedidos, para llevar la comunión a los enfermos e impedidos. De la misma forma debían asistir al Viático, entierro y funerales de los cofrades fallecidos y a la misa aniversario que la Cofradía aplicaba anualmente por sus almas.

Los cofrades que incumplieran estas obligaciones eran multados con el pago de una libra de cera en beneficio de la Cofradía.

En principio la fiesta principal de la Cofradía se fijó el domingo siguiente al día del Corpus, siendo en 1719 trasladada al domingo infraoctava de la festividad de San Ildefonso, titular de la parroquia (23 de enero). La fiesta era conocida con el nombre de “Fiesta del Año”, denominación que se mantiene en la actualidad, y que comenzaba por la mañana con una misa solemne con sermón y música, y por la tarde se celebraba una procesión claustral con el Santísimo, culminando el día con fuegos artificiales y un refresco costeado por el Prioste.

Al día siguiente se celebraba cabildo general y misa aniversario por los cofrades fallecidos.

El 3 de noviembre de 1606 el Pablo V, y el 27 de noviembre de 1694 Inocencio XII, le otorgaron sendas Bulas de indulgencia a los cofrades. Posteriormente, el 21 de junio de 1721, Inocencio XIII le otorgó el privilegio de agregación a la Archicofradía de la Iglesia de Santa María sobre Minerva, de Roma, con la consiguiente extensión y ampliación de gracias espirituales, lo que dio lugar al incremento de cofrades y devotos.

A partir del último tercio del siglo XVII formaron parte de la Cofradía muchos feligreses de abolengo, en incluso varios miembros de la nobleza local como los Vizcondes de los Villares y el Barón de Oñate.

En el siglo XIX la Cofradía quedó estrechamente vinculada a la familia Sagrista, siendo uno de sus miembros, D. Manuel Sagrista y Nadal quien consiguió salvar los bienes de la Cofradía de las diferentes desamortizaciones de aquel tiempo.

Ya en nuestros días un miembro de aquella familia, D. Rafael Ortega Sagrista ocupo durante muchos años el cargo de Prioste, realizando una gran labor. Recopilo distintos documentos que estaban dispersos para crear un archivo cofrade, saneo la hacienda patrimonial de la Cofradía, y adaptó y fijó las tablas de cultos anuales, mejorando, por otra parte, los enseres utilizados en los actos y cultos.

Hoy en día la Cofradía sigue manteniendo, en lo posible, la mayor parte de las tradiciones que a lo largo de los casi cinco siglos de existencia han perdurado en el tiempo.

Detalles: 
Los Estatutos originales, que aún se conservan, están escritos con bella letra en catorce folios de pergamino, con orlas y letras capitales, así como láminas alusivas a  la Eucaristía. En 1969 fueron encuadernados en terciopelo carmesí, rematados con broches y adornos de plata.

Gloria: 
La fiesta principal de la cofradía, denominada  “Fiesta del Año”, se celebra el domingo infraoctava de la festividad de San Ildefonso (23 de enero), titular de la Parroquia.

Una vez terminada la Santa Misa, se recorre en procesión, con el Santísimo bajo palio, las naves del templo, haciendo estación en los altares dispuestos en las capillas de las Cofradías que tienen su sede canónica en la Basílica, terminando con la solemne bendición y reserva de su Divina Majestad. Finaliza la procesión con el canto de la salve ante la imagen de la Santísima Virgen de la Capilla.

En los tres días anteriores a la “Fiesta del Año” se celebra el Triduo Sacramental, y el lunes siguiente misa en memoria de los cofrades difuntos.