Ntra. Sra. del Carmen

Título Completo:
Primitiva, Antigua, Muy Ilustre y Real Cofradía de Nuestra Señora del Carmen. Afiliada a la Orden del Carmen

Página web: 
http://cofradiadelcarmen.org/

Año de Fundación: 
1600

Sede canónica: 
Iglesia de San Juan y San Pedro

Imágenes Titulares: 
NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. AUTOR JOSÉ NAVAS-PAREJO PÉREZ. GRANADA 1949.

Pasos: 
En alpaca plateada cincelada a mano, del orfebre sevillano Manuel de los Ríos.

Breve Historia:
Ya existía en 1600, radicada en el monasterio extramuros de Nª Sª de la Coronada, de los P.P. Carmelitas, con el título de “Cofradía de Nª Sª del Carmen y San Alberto”, siendo su primer prioste Bartolomé de Paredes. Estaba ligada al gremio de curtidores y zapateros.

Sus primeros Estatutos conocidos datan de 1623. En la actualidad se rige por Estatutos aprobados en 30 de abril de 1994 por el obispo D. Santiago García Aracil

 

Está establecida en la parroquia de San Juan y San Pedro, donde dispone de altar propio.

 

La imagen actual es obra del escultor granadino José Navas-Parejo Pérez (n. 1883- † 1953) y fue bendecida en 14 de julio de 1949 para reemplazar a la destruida en la guerra civil, de la que se conservan algunas bellas vestiduras y los escapularios de plata, piezas de interés del siglo XVIII. Es talla completa, de 1,75 m., policromada y estofada y ha sido restaurada en 1991 por Mª José López de la Casa. Representa a la Virgen, con leve inclinación, mostrando al Niño Jesús.

 

Tiene como fin esencial difundir la devoción al Carmelo y el Santo Escapulario y fomentar la devoción mariana de sus cofrades. Celebra su fiesta principal el 16 de julio con una misa solemne y al atardecer una devota procesión que recorre buena parte del casco antiguo de la capital.

 

En los días precedentes se celebra una novena que finaliza con fiesta principal e imposición de escapularios. La víspera del “día del Carmen” suele realizarse una ofrenda floral y besamanos, así como la imposición infantil de escapularios. Y al día siguiente, honras fúnebres por los cofrades difuntos. Los primeros sábados de mes se reza el santo Rosario y cata la Salve a la Virgen. Los cofrades gozan de numerososas gracias espirituales.

 

En su patrimonio musical cuenta con unos gozos, música del P. Carmelo Codinado y letra del P. Hilario Sánchez. Y una marcha procesional “Nª Sª del Carmen de la Coronada”, original del maestro D. Manuel Vilches, estrenada en 12 de julio de 1997 y a la que en mayo de 1997 puso letra Juan Carlos García-Ojeda Lombardo.

 

La devoción a la Virgen del Carmen está íntimamente ligada al religioso convento carmelitano de Nª Sª de la Coronada fundado en 1511 en los extramuros de la Puerta de Martos, cerca de los egidos de Santa Isabel.

 

Allí surgió, en fecha imprecisa de los años finales del XVI una hermandad con advocación de “Nª Sª del Carmen y San Alberto”, ligada al gremio de zapateros, curtidores y mercaderes en corambres, de la que ya hay constancia documental en 1600 y cuyo prioste era Bartolomé de Paredes.

 

Trasladado el convento el año de 1621 al interior de la población, a la hoy denominada Plaza de los Rosales, en la calle de Martínez Molina, frente al “Cantón de la Ropa Vieja”, en 1623 se renueva la cofradía, ahora con título de “Venerable Esclavitud de Nª Sª del Carmen”, cuyos Estatutos datan de 1 de enero de 1635. Era, a uso de su tiempo, una cofradía de limitados hermanos –tan solo veinticinco- cuyas plazas pasaban de padres a hijos. Y con ella aparecen los primeros cultos y procesión de la imagen. Desde 1695, por concesión del P. Villalobos, la cofradía gozó de las gracias propias de la Orden del Carmen.

 

En 1722 se renovaron los Estatutos, por haberse perdido las antiguas ordenanzas, fortaleciéndose la hermandad que adquiere cierto protagonismo entre las restantes, asociando a su imagen a públicas rogativas, como las celebradas en 1756 a causa de la plaga de langosta y al año siguiente por causa de la persistente sequía, así como a los actos del Jubileo de 1751.

 

Los cargos de gobernador y consiliarios iban rotando hasta servirlos todo el cuerpo de la cofradía. Gobernador y consiliarios debían costear la fiesta del 16 de julio y los cofrades, según sorteo, los cultos del segundo domingo de cada mes. En todos los actos, los cofrades, por concesión del P. General, iban interpolados con los religiosos que componían la comunidad carmelita.

 

El gobernador tenía el privilegio de portar el estandarte, los consiliarios las varas del palio y los cofrades que costeaban la fiesta las andas de la Virgen. Sus Estatutos volverían a ser reformados en 1773 y 1783, estableciéndose desde 1780 la costumbre de salir por las calles en un devoto rosario público. Para la mejor organización de este piadoso acto, en 13 de septiembre de1781 se crea la “Cofradía del Rosario de Nª Sª del Carmen”, que en principio estaba compuesta solo por niños, pero a la que poco a poco se fueron incorporando gentes humildes y artesanas a las que le estaba vetado formar parte de la antigua cofradía que era de hijosdalgos y nobles. Esta nueva hermandad admitía hasta setenta y dos cofrades, “…en memoria de los setenta y dos años que vivió María Santísima en este mundo…”.

 

Desde el año 1798, esta cofradía, regida por Hermano Mayor, cuatro consiliarios, fiscal y escribano, tuvo licencia para celebrar cabildos en el convento, donde celebraba su fiesta anual el tercer domingo de septiembre en que hacía su procesión.

 

Durante la guerra de la Independencia el fervor se afianzó. La victoria conseguida por las tropas de Castaños junto a Mengíbar, el 16 de julio de 1808, día de Nª Sª del Carmen, preámbulo de gran triunfo de Bailén, motivó que se trajesen a Jaén diversos trofeos tomados a los franceses, que se depositaron a los pies de la Virgen del Carmen a la que se dedicó una multitudinaria función de acción de gracias.

 

Ocupado Jaén por los franceses y cerrado el convento de la Coronada en 1810 a causa de las leyes desamortizadoras de José I, la cofradía llevó la imagen a la parroquia de San Pedro, de donde regresaría en triunfo al reabierto convento el 29 de mayo de 1814. Mas por poco tiempo, pues la desamortización de Mendizábal la obligó a retornar a San Pedro en 1837, donde se le dispuso una hermosa capilla, que los viejos inventarios describen así:

 

“…Un retablo con dos columnas y cornisa y en el segundo cuerpo un Crucifijo con las imágenes de la Virgen y San Juan. En el centro del retablo, camarín con puerta de cristal. En él, colocada la imagen de Nª Sª del Carmen, que tiene corona, media luna y cetro, todo de plata sobredorada, un escapulario, también de plata pero sin dorar; al lado derecho de la Virgen un Niño y al lado izquierdo la imagen de San Simón, con diadema de plata; a los lados del retablo las imágenes de tamaño natural de San Alberto y Santa maría Magdalena de Pacis. En los costados de la capilla un cuadro de tamaño natural, lienzo que representa la Purísima Concepción y otro mas pequeño, también lienzo, que representa Nuestra Señora del Rosario. Dos lámparas de metal blanco. Cuatro cuadritos pequeños, tres representaciones de milagros y otro cuadro de regular tamaño que representa a Nuestra Señora de la Leche. Una urnita con portera de cristal, con multitud de milagros de plata. Dos candelabros de metal fijos en el retablo, un juego con ocho candeleros de metal con su cruz también de lo mismo y las tres sacras correspondientes. Además hay una araña de bronce y cristal colocada en el centro, donativo de D. Antonio Montoro…”.

 

Por entonces la imagen titular era una talla de candelero, que había sido encargada en 1784 al escultor local Mateo de Medina y Moreno (1741-1813). Por ella se le dieron doscientos reales, encomendándole la hiciese “…con toda perfección y hermosura, de forma que cause mucha devoción…”

 

En San Pedro, las dos cofradías acabaron fusionadas hacia 1818, aumentando el número de hermanos. Para regular su actividad, en marzo de 1848 se hacen nuevos Estatutos que fueron aprobados por la reina Isabel II en 23 de septiembre de 1849 y por el obispo Escolano y Fenoy en 29 de abril de 1851.

 

La cofradía siguió celebrando los segundos domingos de cada mes su fiesta y procesión claustral, los sábados una misa y a las oraciones el canto de la Salve y el día 16 de julio una fiesta mayor y a la tarde procesión por las calles de la ciudad, organizándose con tal motivo una animada verbena ante la iglesia de San Pedro.

 

Se consiguieron varias bulas y privilegios pontificios, entre ellos la declaración por Pío IX, en 5 de julio de 1867, de “altar privilegiado”, gracias que serían ratificadas y ampliadas en breves de 28 de junio de 1876 y 1 de mayo de 1879. Por licencia del obispo Manuel María González, de 26 de junio de 1879, se autorizó a la cofradía a hacer procesión pública con la imagen titular y a procesionar el Santísimo Sacramento el 16 de julio. Y en 1898 el prior D. Joaquín León y León intentó erigir en la cofradía la Orden Tercera del Carmen.

 

La ruina de la parroquia de San Pedro, en 1904, llevó la imagen y cofradía a la iglesia auxiliar de San Juan. En 1913, tras el cierre definitivo de la parroquia debido a su precario estado, la imagen y cofradía se instalan definitivamente en San Juan, redactándose en 1922 nuevos Estatutos.

 

La guerra civil supuso la pérdida de la imagen y la desorganización de la cofradía, que queda sumida en profunda crisis, hasta que en 7 de abril de 1940 se reorganiza, designándose Hermano Mayor a D. Antonio Sáenz Morrondo, quien consigue la cesión, por Dª María Esteban de una imagen. Le sucede, en 1942, D. Fernando Largo y a éste D.Manuel Tercero Sánchez que estará al frente de la hermandad un largo periodo (1944-1963) en que aparte de renovar estatutos lleva a la cofradía a un periodo de brillantez y esplendor, del que fue exponente el denso programa con el que en 1951 se celebró el VII Centenario del Escapulario, actos que culminaron el 7 de octubre con la consagración de la ciudad a la Virgen del Carmen en la S. I. Catedral, al finalizar su solemne procesión.

 

En su mandato se consigue, en 1949, la actual imagen encargada al escultor granadino José Navas Parejo y se diseña por el escultor Constantino Unguetti, en 1961, un digno altar para exponerla a la veneración de los fieles.

 

El traslado profesional del Sr. Tercero motivó que al frente de la cofradía quedara D. José Bonilla Valderrama al que apoyaba eficazmente D. Bartolomé Cerezo. A su fallecimiento, en 1993, la cofradía sufre una preocupante crisis resuelta en 1994 con la celebración de elecciones en la resultó elegido D. Jesús María Campos Mesa , actualmente Hermano Mayor. A partir de entonces, una vez regularizada su situación, la cofradía entra en un fructífero periodo, en que aparte de consolidar la devoción a la sagrada imagen, se cubren objetivos tan significativos como la realización de un bellísimo trono de gran valor artístico y material, obra llevada a cabo en los años de 1995-2004 en los talleres sevillanos de “Orfebrería Andaluza”, de Manuel de los Ríos Navarro, la afiliación a la Orden del Carmen, conseguida en 1 de noviembre de 1999, y la celebración del XV Encuentro de la Familia Carmelita de la Provincia Bética en 13 de abril de 2002 en la Basílica menor de San Ildefonso. Y el  2.011 la Cofradía ha conmemorado  el V CENTENARIO DE LA PRESENCIA CARMELITA EN JAÉN, así como LOS QUINIENTOS AÑOS DE FORMALIZACIÓN DE LA DEVOCIÓN EN JAÉN A LA MADRE Y PATRONA DEL CARMELO, cuyo acto central fue el 1 de octubre en la S.I. Catedral con el XXIV Encuentro de la Familia Carmelita, para lo cual en ambos Encuentros fue traslada la imagen de Nuestra Señora del Carmen en solemnes traslados y procesiones.